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210 Además de los errores mencionados, existen otras fuentes de error derivadas de aspectos metodológicos en la elaboración de las propias TCA. Entre ellos se relacionan, los factores analíticos, los factores de estandarización, problemas en la codificación de los alimentos, errores en la terminología para expresar algunos nutrientes y alimentos y, la diversidad de las fuentes de información entre otros (3). Los relacionados con los factores analíticos son importantes a tener en cuenta, ya que dependiendo del tipo de prueba analítica utilizada, se determina un nutriente específico u otros, que no es el esperado. Por ejemplo, en la determinación de proteínas totales, utilizando la determinación de nitrógeno total, ésta incluye tanto sustancias proteicas como nitrogenadas no proteicas, lo que conduce a sobrevalorar el contenido total de proteínas. Utilizar el método Soxhlet frente a métodos de hidrólisis previa, conduce a una infravaloración en el contenido de grasa (4). La literatura señala que para evitar los errores metodológicos citados, las TCA deberían de contener en el contenido de la tabla la descripción metodológica relacionada con la identificación del alimento, el registro de recogida, descripción detallada del alimento recogido y la manipulación en el laboratorio (6). Por lo tanto, uno de los primeros pasos para realizar un estudio epidemiológico nutricional y valorar la ingesta de nutrientes, consiste en seleccionar una TCA que minimice los sesgos y errores que limitan la validez externa e interna de los estudios. Su información sería considerada esencial al elegir una TCA para evaluar ingesta de nutrientes de población en riesgo nutricional de determinados nutrientes y para mejorar la asociación entre el indicador de la dieta y otros indicadores. En la actualidad se desconoce cuáles son las TCA que se utilizan en Ecuador en los estudios epidemiológicos y sus limitaciones metodológicas. Este artículo tuvo como objetivo identificar las diferentes tablas de composición de alimentos que se emplean como instrumento para estimar la ingesta de nutrientes en población ecuatoriana. MATERIAL Y MÉTODOS Estudio de revisión documental de las tablas de composición de alimentos empleadas en el Ecuador. Con ello se pretendió examinar el grado, el alcance y la naturaleza de las TCA utilizadas en los diferentes campos académicos y de investigación. La población de estudio fue constituida por TCA indicadas como las que se utilizaban en estudios poblacionales de ingesta de nutrientes en el Ecuador. Para identificarlas se partió de fuentes secundarias -base de datos de instituciones ecuatorianas- y de información obtenida de fuentes primarias -entrevistas a informadores clave (IC). En el proceso de selección de los organismos públicos participantes como fuente de datos secundaria, se utilizó como criterio de inclusión que la misión institucional estuviera estrechamente relacionada con la alimentación. De esta manera, se incluyeron el Ministerio de Salud Pública del Ecuador (MSP) y el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) (7,8). Sin embargo, aquellas instituciones que su misión está relacionada con la salud, pero no así con programas de nutrición, por ejemplo, la Agencia Regional de Control Sanitario (ARCSA) y el Instituto Ecuatoriano de Normalización (INEN), fueron excluidas del estudio (9,10). Se identificaron TCA a través de la red de bibliotecas virtuales de la Universidad Técnica de Manabí (11) utilizando el buscador Academic Search y la base de datos EBSCO Information Service. Se realizó la búsqueda a través de los sitios web de las instituciones gubernamentales que cumplieron los criterios de inclusión, utilizando como Ortiz-Moncada R. y cols. palabra clave “tabla de composición de alimentos” y otras palabras clave asociadas a TCA en español e inglés ( tabla 1, parte B). En los sitios web de los Ministerios de Salud Pública y de Inclusión Económica y Social, se buscaron los programas relacionados con TCA y alimentación (12,13). Referente a las fuentes de información primaria, los informadores clave (IC) fueron seleccionados de universidades públicas y privadas que impartían la Carrera de Nutrición en sus diferentes denominaciones en el Ecuador (n=12); para evitar conflicto de intereses se excluyó la Universidad Técnica de Manabí. Los nombres y afiliaciones de los IC se obtuvieron de la web oficial de la Secretaría Nacional de Educación Superior Ciencia y Tecnología (SENESCYT) (14). Las universidades incluidas en el estudio fueron: Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Universidad Internacional del Ecuador, Universidad San Francisco de Quito, Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, Escuela Superior Politécnica del Litoral, Universidad de Guayaquil, Universidad de Especialidades Espíritu Santo, Escuela Superior Politécnica del Chimborazo, Universidad de Cuenca, Universidad Técnica del Norte, Universidad Estatal de Milagro, Universidad Técnica de Babahoyo. También se incluyeron las instituciones gubernamentales (Ministerios de Salud y de Inclusión Económica y Social). Para recoger la información de las instituciones universitarias, se enviaron cartas de invitación vía correo electrónico y en algunos casos, se complementó con entrevista directa durante el mes de Agosto del 2014 por dos investigadoras (RO, JR). En estas cartas, se especificó el objetivo de la investigación y la confidencialidad en los datos. A estas cartas se anexó un cuestionario que contenía la siguiente pregunta semiestructurada: En los estudios epidemiológicos sobre consumo de alimentos que usted consulta durante sus actividades de docencia, prácticas, investigación e intervención entre otros, ¿Qué tablas de composición de alimentos utiliza? La pregunta con 5 opciones de respuesta fueron seleccionadas por el equipo investigador considerando las tablas indicadas como las más usadas. Los IC debían de seleccionar con una X la TCA empleada. Las opciones de respuesta fueron las siguientes: 1. Tabla de composición de alimentos ecuatorianos (1965); 2. Tabla de composición de alimentos de LATINFOODS (FAO América latina); 3. Tabla de Composición de Alimentos de Centroamérica/INCAP 4. Tabla de Composición de Alimentos de México; 5. Otras tablas. Además, debían de indicar la forma de presentación de las mismas: 1. Impresa, 2. Sistematizada (programa informático), 3. Internet. También se solicitó como requisito, indicar la referencia completa del libro, cuestionarios o links utilizados. Algunas universidades respondieron más de un cuestionario con más de un informador clave. En estos casos, se unificaron las opciones que reportaban la misma repuesta en esa institución. Para lograr identificar las TCA de fuentes secundarias y primarias que posteriormente se van a recuperar, se hace necesario definir las características de una TCA. Según la literatura, una tabla de composición de alimentos y una base de datos de composición de alimentos (BDCA) tienen el mismo contenido -datos sobre composición química de alimentos- pero, distinto formato. Las tablas tiene un formato impreso, mientras que las bases de datos de nutrientes tiene un formato electrónico. Las tablas son libros y por tanto, la modificación de las mismas se realiza tras la recopilación de nuevos datos. Las BDCA son, por el contrario, mucho más flexibles. Se pueden modificar de inmediato y añadirles datos analíticos de alimentos que acaban de ser analizados, recalculados o corregidos con un nuevo factor de conversión. Estos


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