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(p<0,05). Lo mismo ocurrió en varones (24,2 ± 3,9 vs 19,8 ± 2,3 Kg/m²; p<0,05). 128 La obesidad abdominal en mujeres que consumían ≤3 comidas/día fue mayor que la de las que comían ≥4 veces/ día (10,1 vs 3,6%; p<0,05) (figura 2a), lo mismo en varones (13,2 vs 3,3%; p<0,05) (figura 2b). En mujeres que consumían ≤3 comidas/día, 52,9% tenía adiposidad corporal aumentada vs 32,6% en las que consumían ≥4 comidas/día; estadísticamente significativo sólo en el grupo de 10 a 14 años (25,3 vs 8%; OR= 4,2 IC95% (1,0-18,1). También fue significativa la diferencia en varones (38,8 vs 7,2%; OR= 10,5; IC95%: 3,3-35,1). En términos de % del peso corporal, la adiposidad general en mujeres fue 36,9 ± 5,5% vs 33,9 ± 5,5%; p<0,05) y en varones de 31,9 ± 5,9 vs 25,2 ± 5,4%; (p<0,05). Las mujeres que dormían < de 9 horas diarias, tenían 7,3% de obesidad vs 2,9%, en las que dormían ≥9 horas (NS). No fue significativa la diferencia en varones (14,5% v/s 3,3%). El IMC en mujeres que dormían <9 horas fue 23,4 ± 3,3 Kg/m² vs 23,2 ± 4,1 Kg/m² en las que dormían ≥ 9 horas (NS). En cambio, en hombres que dormían < 9 horas el IMC fue 22,8 ± 3,9 Kg/m², y en los que dormían ≥9 horas 21,5 ± 3,9 Kg/ m² (p<0,05). La obesidad abdominal fue semejante en mujeres que dormían < 9 vs las que dormían ≥ 9 horas (6,5% vs 3,6%, NS), lo mismo en varones (9,9% vs 3,3% , NS). La circunferencia abdominal en varones que dormían <9 horas diarias era de 80,4 ± 10,5 cm, en cambio, en los que dormían ≥9 horas era de 77,5 ± 11,0 cm, (p=0,07). En mujeres, la circunferencia abdominal en las que dormían <9 horas era de 78,6 ± 8,4 cm, y en las que dormían ≥9 horas, de 79,5 ± 9,7 cm (NS). Al realizar diversos ajustes al modelo de regresión múltiple, sólo apareció como significativa la variable de frecuencia de comidas diarias para explicar un índice de masa corporal o circunferencia abdominal aumentados, controlando por otras variables: sexo, frecuencia de consumo de desayuno, sedentarismo, tabaquismo, comidas familiares, horas de sueño, educación parental. Lo mismo ocurrió al realizar un ajuste del modelo de regresión para explicar la variabilidad de la adiposidad corporal, apareció como significativa la misma variable (frecuencia de comidas diarias) y se agregó sexo y número de horas de sueño (tabla 3). Pontigo K. y Castillo-Durán C. DISCUSIÓN La frecuencia de saltarse el desayuno en forma regular en estos adolescentes fue mayor que la conocida a nivel nacional el año 2011 (74% vs 43%) y la de otros datos existentes en Chile (15-19% omitía el desayuno); también a diferencia de otros estudios nacionales saltarse el horario de cena fue menor. Debe tomarse en cuenta que es difícil comparar frecuencias con otros estudios, debido a las distintas metodologías y definiciones utilizadas. La prevalencia de obesidad en esta muestra fue 14%. La prevalencia de obesidad no fue significativamente diferente entre el grupo que consumía desayuno regularmente y en el grupo que no lo hacía, a diferencia de lo demostrado en algunos estudios (6-8, 18-20). En este estudio, la prevalencia de saltarse el desayuno fue mayor en adolescentes mujeres, concordante con estudios previos (4,8, 18). Hubo una tendencia a ser significativa la asociación de frecuencia de consumo de desayuno irregular con IMC elevado en mujeres, lo cual se ha demostrado en varios estudios, no así en nuestro medio (18-20). En relación a la frecuencia de comidas diarias, ésta se asoció de manera significativa con obesidad en hombres y mujeres, en ambos grupos etáreos. Esto concuerda con estudios previos que demuestran esta asociación inversa en adolescentes (8,9). En este estudio, el riesgo de obesidad en varones fue 9 veces mayor en los adolescentes que consumían ≤3 comidas diarias y en mujeres, fue de 7 veces más. El IMC fue significativamente menor en los que consumían ≥4 comidas diarias. Esto concuerda con las escasas publicaciones al respecto en este grupo etario (8,9). El hecho de tener menor número de comidas diarias implica muchas veces, tener comidas a deshoras, que incluyen alimentos poco saludables (golosinas, bebidas). Se destaca además que la prevalencia de obesidad abdominal fue mayor en los adolescentes que consumían ≤3 comidas al día. Al comparar los porcentajes de grasa corporal total, también se apreció que fueron mayores cuando los adolescentes consumían ≤3 comidas diarias, y la prevalencia de grasa corporal aumentada fue mayor en todos los grupos, excepto en el grupo mujeres de 15 a 19 años. Esto podría deberse a la composición corporal propia de la edad (aumento de la masa grasa en mujeres). Dada la falta de evidencia en esta área, es TABLA 3 Análisis de regresión múltiple para valorar la influencia de cada variable sobre estado nutricional, circunferencia abdominal y adiposidad general corporal. IMC Obesidad abdominal Adiposidad corporal r²=0,28 r²=0,11 r²=0,27 B* DE p B DE p B DE P** _cons 1,91 0,11 0,00 0,20 0,05 0,00 1,05 0,07 0,00 Sexo 0,02 0,07 0,07 0,03 0,04 0,33 -0,39 0,04 0,00 Desayuno -0,01 0,07 0,95 0,04 0,04 0,22 -0,02 0,04 0,66 Comidas diarias -0,81 0,07 0,00 -0,19 0,04 0,00 -0,29 0,04 0,00 Horas de sueño -0,04 0,08 0,57 0,01 0,03 0,96 -0,12 0,05 0,02 Escolaridad padres -0,07 0,09 0,42 -0,06 0,04 0,12 -0,04 0,05 0,46 * coeficiente de regresión beta. ** significancia estadística, p<.


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